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África, cuna de la Humanidad

13 Marzo 2009

Iswe Letu: la Violencia de Género y la 'Señorita Julia'

A pesar de leyes contra la 'violencia de género', como se denominan a los asesinatos, sobre todo de mujeres, ocasionados por maridos novios o amantes, sigue el goteo de muertes. Y hasta se incrementan de unos años a otros.

Las asociaciones de mujeres piden más medios para que la ley sea todo lo virtuosa que se supone que es.

Encuentran que hay lagunas en uno o en otro aspecto. Que habría que reformarla. O endurecer las penas.

Pero no se quedan ahí:  reivindican más represión, más policía. Empero como, no obstante, la sangre derramada no cesa elevan el tono acusando a buena parte de la sociedad de pasividad ante el crímen. Piden que se denuncie a los maltratadores al menor indicio o sospecha que se produzca. Que no se pare ante nada ni ante nadie: padres, hijos, sobrinos y demás familia. Es ya el colmo de la locura: una comunidad de chivatos para que nadie se mueva.

Ni el nazi-fascismo hubiera soñado nada igual.

Olvidan en su indignación ante estos viles asesinatos que muchos de ellos nacen del propio ser. Ante esto pocas medidas pueden aplicarse que sean capaces de detener la mano asesina.

No quiere decir esto último que no haya que castigar a los homicidas, ni que no haya que insistir en ello y educar a la sociedad en el respeto a la vida del prójimo.. No. La ley debe caer sobre todos los delincuentes. Lo que queremso expresar es que estamos ante un material muy dificil de modelar: los sentimientos, las pasiones, que mueven lo más profundo del individuo.

Es muy delicado. Ya el pueblo tiene un refrán al respecto que reza más o menos así: en asuntos familiares no metas el cuezo.

Es la experiencia de siglos que ha contemplado esas pasiones en ebullición que pueden explotar en cualquier momento. Y salpicar su metralla a diestro y siniestro.

La literatura ha reflejado esos estados. Los ha plasmado fielmente. Nos acordamos de La Celestina. Pero Goethe en el 'Fausto' hace mención a ello. Hay muchos ejemplos. Y ahora nos viene a las mientes uno contemporáneo: en escritor marroquí Mohammed Chukri en su 'El pan desnudo'. Ellos han elevado hasta cumbres hermosísimas estos conflictos humanos que acaban trágicamente. Sabían que jugaban con fuego. Pero este elemento no ha venido del exterior. Con él habitamos. Es parte de nosotros.

Cuando escribimos estas notas nos estamos acordando del que fuera nuestra amigo, el escritor don Eusebio García Luengo, no ha mucho fenecido. Él era un admirador del teatro dramático, de la tragedia, donde las pasiones, los sentimientos, se exponen al desnudo, sin artificios. Le atrajo siempre y sobre todo Augusto Strindberg. De 'La Danza macabra' o la 'Señorita Julia' subtitulada 'Tragedia naturista en un acto', nos habló en alguna ocasión.

Esta última, 'La señorita Julia', la hemos leído recientemente varias veces en memoria y homenaje al amigo que se nos fue con 94 años hace pocos años.

Allí se hallan, creemos, muchos de los ingredientes que en proporciones incalculables dan como resultado la muerte de mujeres (o de hombres, menos, que también mueren) un día si y otro también en nuestros días: el amor y el cálculo. La pareja de personajes se atraen pero se odian. El sexo los junta en apariencia de amor pero cada uno tiene sus motivaciones. Diferentes. Contrapuestas.

Si esto, que en la trajedia de Strindberg se resuelve yéndose cada uno por su lado, termina en una unión estable de hombre y mujer (ahora nos atreveríamos a decir que de hombre y hombre y de mujer y mujer), en una cohabitación, en un ajuntamiento, o en un matrimonio con todas las de la ley, alguno de los miembros de la pareja podría llegar a matar al otro.

O no. Como ocurre muy a menudo.

En este caso el sueño sangriento sustituye a la realidad; la imaginación a la concreción del asesinato.

Mientras, para el vecindario, comieron perdices y vivieron y murieron felices.

servido por okonkwo 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

peke_pooh89

peke_pooh89 dijo

Bueno, no estoy deacuerdo totalmente contigo, pero en general si que lo estoy, aunque creo que todo estos tipos de problemas se podrian ahorrar en nuestra sociedad si educamos a nuestros hijos el dia de mañana aprendiendo a respetar, que no todos piensan como nosotros, y que no todo el mundo es educado de la misma manera.
si el dia de mañana la sociedad aprendiese a que todos somos iguales, dando igual el genero o la mentalidad supongo que nos iria bastante mejor.
Supongo que creo que estaras deacuerdo conmigo en que nadie deberia hacer creer a alguien que es inferior y aprovecharse de el/ella. Meto en este saco a hombres y mujeres(por que hay cada especimen suelto...)

Y bueno... ¡viva la republica!
Un abrazo

13 Marzo 2009 | 04:04 PM

abril-ale

abril-ale dijo

Este es un problema muy serio. Parte de la educación en el hogar, parte del machismo que nosotras mismas (siendo mujeres) inculcamos en los niños. Sin darnos cuenta vamos formando hombres y mujeres machistas; vamos inculcándoles a las niñas que, sea lo que sea el marido, debe "aguantar" porque el matrimonio es para toda la vida. Si, sé que en el tiempo que vivimos hemos venido superando todo esto, gracias a la concientizacion de grupo de mujeres, gracias a que las mujeres hemos ido rompiendo el silencio, apartando los temores, gracias a que nos hemos dado cuenta que nosotras podemos. Pero aún hay mucho trabajo por hacer sobre este cáncer que devora nuestra sociedad y que en un gran porcentaje las víctimas somos las mujeres.

También influye la pobreza extrema, la falta de oportunidades para que la mujer acceda a la educación. El hombre muchas veces es el proveedor y las mujeres soportan porque llegan a depender de lo que él lleva al hogar. Vemos como los mismos gobiernos agreden a la mujer al penalizar el aborto terapéutico. En fin, es un problema súper complejo, en el que todos estamos inmiscuidos.

Me extenderé un poco y te pido disculpas por ello, pero te contaré un caso que se dio acá en mi país:

Una mujer llevaba diez años de continuos maltrataos, tanto psicológicos como físicos. Una noche el tipo llegó borracho y la acusó de serle infiel, tomó un machete y le cercenó las manos. La mujer se salvó de milagro, quedando inválida para toda la vida. El hombre fue apresado y puesto en prisión, cuando la mujer salió del hospital, a la semana estaba llegando con uno de sus hijitos a dejarle comida a su agresor y a pedir que le dejaran en libertad, porque con él en la cárcel sus hijos se morirían de hambre.

Esto es sólo una muestra de los casos que se ven a diario en torno a este problema del maltrato hacia la mujer...

Por otro lado soy de las que piensa que tanto la mujer como el hombre, deben recibir tratamiento. Detrás de cada maltratador siempre hay un problema de fondo, hay q tratarlo y por supueso aplicarle la debida pena.

Camarada, un abrazo bárbaro y fraterno.

13 Marzo 2009 | 07:56 PM

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Sobre mí

Aficionado, diletante. Rebelarme seguro ante la injusticia. Eso de que el hombre explote al hombre se debería de acabar. 'El arroyo de la sierra me complace más que el mar'. 'Con los pobres de la tierra', no con los mendigos, 'quiero yo mi suerte echar'. Por lo demás no soy amigo de todos. Eso ni hablar. Incorrecto políticamente. Y poco más... que pueda interesar al común de los lectores. ¡Ah!: ¡Viva la República! Sin duda, España, mañana, será republicana.

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