Referido al poemario, '¿Te duele?', de Ángela Segovia Soriano
Lo que relumbra nació para el instante presente; pero lo auténtico no quedará perdido para la posteridad.
Goethe en Fausto hablando como Poeta.
Que el presente de un buen chico no deja, a mi juicio, de tener su valor.
Goethe en Fausto hablando como Gracioso.
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La pregunta del rótulo, como se aprecia, no se la hace a ella sino a un posible lector. Pues bien, hagámonos lector. Leamos. A lo largo del poemario, que con ese título ha ganado el V Premio de Poesía Joven Félix Grande 2009, no aparece el dolor apenas. Ya muy adentrados en las páginas se puede leer: 'duéleme en la sombra. Duéleme y sonríe'. Y casi terminando el libro pide un poco de dolor.
Pero eso es después, mucho más tarde, luego de que comenzara describiendo la 'Residencia de los olvidos' con una cierta frialdad que estremece; donde ha sido devorado todo, hasta las letras, por la tierra; donde no hay nada, ni nadie, pues hasta ella se ha enterrado mientras espera el último tren, pensando, inmovilizada, estática 'como piensan las flores'; es decir: tierra, aire, luz y colores; en resumen: cuando una se alimenta mejor de la tierra, más hermosea en el cielo; por lo que cuando más terrena más etérea: 'cuanto más baja la materia más arriba subo yo'; aunque siga quieta, inamovible 'hasta que pase el último tren'.
¿Luego?...
Luego no queda nada y los restos son arrojados de si como trastos inútiles: recuerdos, imágenes, cuerpos, 'todo es roca pesado'. Incluso la voz de antes le da asco porque no tiene vida. Está abajo, muy abajo. La vida está en las alturas, en la quietud sideral, donde reside el vértigo del vuelo; sobretodo en la noche, en la que lloverán hasta peces y subirá con ellos.
Es el poder del vértigo, del vértigo del vuelo; bien, si, pero se sabe unida irremediablemente a la tierra, como la hierba y la muerte; con todo y con eso le resulta digno de atención el poder imaginativo de un niño que disecciona con su espada la roca; pero ella tiene un espejo 'y soy afortunada por ello' dice; para expresar con rotundidad que lo que pase en derredor, madres enloquecidas, animales quemándose, flores calcinadas o hierbas agostadas, carece de interés. Y no lo tienen porque ella posee un espejo y es afortunada por ello.
Cuando viene a pederlo entonces surgen las desgracias: empalidece, se vuelve gris y más, se queda dormida: 'Me he quedado dormida'. Ya no puede dialogar porque se ha quedado sin espejo. Y todo lo que diga, exprese, hable, se corta insustancial. Está sola. SOLA. No puede terminar su pensamiento porque el interlocutor no existe: su otro yo virtual ha desaparecido con el espejo. Tiene que recurrir al sueño o lamentar lo perdido. Pero se revuelve y arrancándose la quietud, el estatismo, desea bajar, revolvarse en la hierba, tener un pequeño dolor, aunque solo sea eso; o bien transformarse en pura actividad, hacerse bomba, una niña bomba, una niña explosiva, para lanzarse contra todo... y morir en el intento, allá, en lo alto, en la colina, pronunciando la última palabra: COLIBRÍ. Por eso, por la belleza, puede uno morirse, concluye.
Un poema casi surrealista. Casi caleidoscopio. De relumbres diamantinos. Casi facetas. Líneas, casi aristas. Casi frío. Casi juego. De rara belleza. Dificil de aprisionar como las imágenes caleidoscópicas. ¿Te duele?
Goethe, al que ya citamos al principio, hace estas preguntas: '¿Quién llama al individuo al rito universal en donde pulsa espléndidos acordes? ¿Quién hace que el huracán de las pasiones se enfurezca? ¿Y que los rojos celajes vespertinos ardan con un sentido grave? ¿Quién siembra esas galanas flores primaverales sobre el sendero de la amada? ¿Quién entreteje las insignificantes verdes hojas en corona de honor para galardonar toda clase de méritos? ¿Quién afianza el Olimpo y congrega a los dioses? Pues la fuerza del hombre, patente en el poeta.' También escribe estas palabras magistrales: 'dejad hablar a la fantasía con todos sus coros, razón, intelecto, sentimiento y pasión; pero, ¡notadlo bien!, no sin sus ribetes de locura'. A Angela aun le falta algo de lo anterior, pero camina tan firme, tan segura, que pronto esa frialdad dará paso al fuego de la pasión natural. Estamos convencidos y esperamos no engañarnos.
Fdo: Iswe Letu


abril-ale dijo
Compañero, paso a dejarle un fuerte abrazo.
Siempre acá con usted.
14 Mayo 2009 | 12:06 AM